El Gobierno refuerza subsidios al gas en mayo con una bonificación extra del 25%
NACIONALES. La medida alcanza a casi 4,8 millones de usuarios y busca amortiguar el impacto de la suba internacional de la energía. Durante este mes, el nivel de subsidio sobre el consumo alcanzado llegará al 75%.
El Gobierno nacional encabezado por Javier Milei dispuso una bonificación extraordinaria del 25% en las tarifas de gas para mayo, que se suma al esquema vigente y eleva el nivel total de subsidio al 75% para los usuarios alcanzados.
La medida fue oficializada a través de la Resolución N° 11/2026, de la secretaría de Energía, y beneficiará a aproximadamente 4.780.000 usuarios, principalmente de menores ingresos, en el marco del régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), implementado a fines de 2025.
Según informaron, quienes ya cuentan con asistencia estatal recibirán, durante mayo, este refuerzo adicional del 25%, que se suma al 50% base del esquema. De esta manera, el subsidio vuelve de forma excepcional a su nivel máximo, luego de haber sido reducido progresivamente en los últimos meses.
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión responde al contexto internacional, marcado por tensiones geopolíticas que impactan en el precio del gas a nivel global. En este sentido señalaron que, si bien Argentina cuenta con producción propia, la importación de gas natural licuado (GNL) hace que las variaciones externas incidan directamente en los costos de abastecimiento.
El beneficio se aplicará únicamente durante este mes y alcanzará tanto a usuarios residenciales como a entidades sin fines de lucro, como clubes de barrios y organizaciones sociales, que formen parte del esquema de subsidios.
En paralelo, el Gobierno decidió no modificar la política en el sector eléctrico, en el que continúa el proceso de reducción gradual de subsidios. De acuerdo con lo previsto, la bonificación en las tarifas de luz seguirá disminuyendo mensualmente hasta llegar a cero hacia fin de año.
Desde la Nación remarcaron que el objetivo es avanzar hacia un sistema “más transparente y sostenible”, concentrando la asistencia en los sectores que más lo necesitan, y ordenando la relación entre tarifas y costos energéticos.
