Política

La Provincia busca frenar la venta de tierras del Inta y advirtió sobre su vaciamiento

POLÍTICA. El Gobierno bonaerense pidió que los predios pasen a su órbita para sostener la investigación agropecuaria. La medida surgió en medio de recortes, cierres de agencias y un plan nacional que apunta a desprenderse de miles de hectáreas del organismo.

El conflicto en torno al futuro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) suma un nuevo capítulo. En medio del ajuste impulsado por el Gobierno de Javier Milei, la Provincia de Buenos Aires busca evitar la venta de tierras del organismo y frenar lo que considera un proceso de vaciamiento.

La preocupación surgió luego de que autoridades del Inta pusieran a disposición de la agencia de Administración de Bienes del Estado unas 47.500 hectáreas, distribuidas en distintos puntos del país, con la intención de avanzar en su venta. La medida se suma a antecedentes recientes como la subasta de la sede en Palermo a fines de 2024, una operación que había sido fuertemente cuestionada por trabajadores del organismo.

En este escenario, el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, confirmó que la Provincia ha solicitado formalmente el traspaso de esas tierras. “Nos interesa desarrollar investigación y sostener el rol estratégico del Inta”, afirmó en una conferencia de prensa.

El pedido se inscribe en una serie de reclamos de la administración bonaerense al Gobierno nacional en un contexto de tensiones por recursos y políticas públicas. Aunque en este caso no se trata de una deuda, la intención es impedir que el organismo se desprenda de casi la mitad de sus tierras, teniendo en cuenta que posee alrededor de 100.000 hectáreas en todo el país.

En paralelo, el proceso de ajuste sobre el Inta ya muestra avances concretos: cierres de Agencias de Extensión Territorial, muchas de ellas en territorio bonaerense; recortes presupuestarios; despidos; y la implementación de retiros voluntarios.

Uno de los casos que generan mayor preocupación es el predio de la ex estación experimental del Amba, un campo de 33 hectáreas ubicado entre Hurlingham e Ituzaingó, que podría ser uno de los primeros en salir a remate.

Desde sectores sindicales advirtieron que, detrás de estas operaciones, podría haber intereses inmobiliarios. En este sentido mencionaron al empresario Eduardo Elsztain, quien ya ha adquirido el edificio del organismo en Palermo, como uno de los actores vinculados con este proceso.

Mientras tanto, la Provincia insiste en que el destino de estas tierras debe estar ligado a la producción y la investigación, y no a su comercialización, en defensa de un organismo clave para el desarrollo agropecuario del país.