Columnistas

LITERARTE. Momento de lectura y reflexión

Mañana sin tiempo

Penetra la claridad desde un costado. Líneas de claridad mezcladas con sonidos de viento  de invierno.

Adoro las mañanas sin tiempo, donde las horas las marca el sol que entra por la ventana. Pero se detiene, se detiene el tiempo en el abrazo. Se detiene el tiempo en la caricia tierna sobre las mejillas.

Se detienen las horas en el aliento entrecortado, en los besos intensos, en los te amo susurrados.

Por Melisa Rodríguez.