Política

Conflicto en el Banco Central, paro por 24 horas y tensión por recortes

NACIONALES. La medida de fuerza, impulsada por el gremio La Bancaria, se extiende durante un día y afecta a los Tesoros regionales de la entidad. Reclaman frenar el cierre de sedes, y alertan sobre el impacto en el sistema financiero y las economías del interior.

Este lunes, trabajadores de los Tesoros regionales del Banco Central de la República Argentina (BCRA) llevan adelante un paro de 24 horas en rechazo al cierre de doce de las veintiuna dependencias que el organismo posee en el país.

La medida, convocada por el sindicato La Bancaria, podría generar inconvenientes en entidades financieras privadas debido a la falta de reposición de billetes.

La protesta fue anunciada la semana pasada por el gremio al que conduce Sergio Palazzo en respuesta a la Resolución N° 48/26 del BCRA, que oficializa el cierre de estas sedes y contempla la reubicación o el despido de 32 trabajadores.

Desde la delegación bonaerense del sindicato advirtieron que esta decisión implica “un claro retroceso en la presencia federal del organismo”. Y señalaron que su implementación podría encarecer el funcionamiento del sistema financiero, limitar el acceso a servicios esenciales y afectar el desarrollo de las economías regionales.

En este marco reclamaron la intervención de los Gobiernos provinciales y de legisladores nacionales para frenar la medida. Además, exigen la suspensión inmediata por 90 días de todas las acciones vinculadas con el cierre de los Tesoros regionales y la apertura de una instancia de diálogo.

Si bien la atención al público en bancos públicos y privados se mantiene con normalidad, la falta de actividad en los Tesoros regionales podría generar escasez de efectivo, tanto en cajas como en cajeros automáticos, ya que durante la jornada no se realiza la distribución habitual de dinero.

La situación abre un nuevo frente de conflicto en el sistema financiero, en un contexto en el que los trabajadores advierten sobre las consecuencias de una posible centralización operativa y la pérdida de presencia territorial del Banco Central.