Milei y Macri volvieron a mostrar distancia en la cena de la Fundación Libertad
NACIONALES. El Presidente y el exmandatario evitaron compartir mesa en el tradicional encuentro del círculo empresario. Hubo gestos, ausencias, y discursos que dejaron en evidencia una relación cada vez más tensa entre el oficialismo libertario y el PRO.
El presidente Javier Milei y el ex máximo mandatario Mauricio Macri protagonizaron un nuevo episodio de distanciamiento durante la cena anual de la Fundación Libertad, un espacio de referencia para empresarios y dirigentes políticos.
La principal señal del desencuentro fue la decisión de ambos de no compartir mesa. Javier Milei asistió únicamente para brindar su discurso y se retiró sin participar de la cena, mientras que Macri eligió ubicarse junto al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, el empresario Alejandro Roemmers y el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny.
Por su parte, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, llegó sobre el final con el vocero presidencial Manuel Adorni. En otras mesas se ubicaron funcionarios del Gobierno como Luis Caputo, Diego Santilli y Federico Sturzenegger.
Uno de los gestos que llamaron la atención fue el de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien se acercó a saludar a Macri, marcando una diferencia con otros dirigentes del oficialismo.
Durante su exposición, Javier Milei centró sus críticas en la dirigencia política tradicional, con especial énfasis en el kirchnerismo, pero también incluyó cuestionamientos a la gestión de Cambiemos (2015-2019), encabezada por Macri.
“Tomar deuda o subir impuestos no es una opción; es inmoral o un robo”, lanzó el jefe de Estado ante empresarios, en un discurso cargado de definiciones económicas y referencias al déficit fiscal.
Las palabras del Presidente volvieron a exponer la incomodidad en el vínculo con el PRO, un espacio con el que mantiene coincidencias en algunos aspectos pero también fuertes diferencias estratégicas.
El distanciamiento entre Milei y Macri abre interrogantes sobre el impacto político de esta relación tirante, especialmente de cara a debates clave como la eventual eliminación de las Paso y la construcción de alianzas electorales.
En este contexto, desde el entorno libertario, Karina Milei dejó entrever una estrategia orientada a fortalecer la identidad propia del espacio. Incluso, en un reciente encuentro en Suipacha, había deslizado que figuras como Santilli podrían alinearse definitivamente con La Libertad Avanza.
Mientras tanto, en el PRO crecen las señales de que el partido podría apostar por competir con candidatos propios en distintos Distritos, lo que suma incertidumbre sobre el futuro de una eventual convergencia opositora.
El episodio en la Fundación Libertad dejó una postal clara: más allá de los puntos en común, la relación entre ambos líderes atraviesa un momento de tensión que podría tener consecuencias en el tablero político nacional.
