Interés general

Martín Luisi cumplió 10 años como columnista de La Posta

ORGULLO. El joven linqueño ha abordado, desde su perspectiva, cientos de propuestas diferentes, tanto a nivel personal, como de situaciones vinculadas al carnaval, fechas recordatorias y diferentes pensamientos. En cada intervención ha mostrado su compromiso con el rol, su mirada empática y su talento.

El pasado 5 de abril se cumplieron 10 años del inicio de un gran ciclo para La Posta. Aquel día de 2016, tímidamente, Martín Luisi comenzó a escribir sus columnas en el diario La Posta, comenzando una relación de intercambio muy enriquecedora. 

Fue por impulso de la Dirección de Discapacidad, que lograron ver en Martín, una beta a explotar dentro de la escritura y pensaron en este medio, como una posibilidad para plasmar ese talento. La respuesta inmediata fue un “sí” enorme, que llegó con un gran agradecimiento por haber confiado en el medio.

Así inició este ida y vuelta que tuvo momentos más periódicos y otros más esporádicos, pero siempre contando a Martín como un compañero más dentro de la estructura de La Posta del Noroeste.

Desde la Dirección de Discapacidad saludaron a Martín por estos diez años de trabajo, con un posteo en sus redes sociales. “Hace una década, desde la Dirección de Discapacidad dimos el primer paso en la articulación con la comunidad, convencidos de que la verdadera transformación se construye en conjunto. Así nació este espacio en Diario La Posta, donde Martín Luisi,  comparte su columna de escritura, aportando su mirada y su voz”, expresaron.

Al respecto, agregaron: “Este recorrido es mucho más que una columna: es un ejemplo concreto de inclusión, donde se generan oportunidades, se derriban barreras y se reconoce el valor de cada persona como protagonista”.

“Creemos en una comunidad que se construye con otros, en red, con compromiso y con la convicción de que la inclusión no es un objetivo lejano, sino una práctica cotidiana”, resaltaron.

En el final, indicaron: “Gracias a quienes hicieron y hacen posible este camino, gracias Martín por permitirnos caminar juntos”.