Luisa Micucci y su apuesta emprendedora, cuidar mascotas con amor y compromiso
ECONOMÍA INDEPENDIENTE. Nacida en plena pandemia y sostenida con esfuerzo, constancia y vocación, la guardería canina de la joven linqueña se consolida como una propuesta diferente en la ciudad.
En diálogo con La Posta Radio (FM 88.5), Luisa Micucci, creadora de Guardería Canina Lincoln, repasó los inicios de su emprendimiento, su crecimiento y los desafíos de sostener un proyecto propio.
La iniciativa comenzó en 2020, en pleno contexto de la pandemia, cuando la incertidumbre también les abrió paso a nuevas ideas.
Quienes deseen conocer más pueden encontrar el emprendimiento en Instagram como “guarderiacaninalincoln” o comunicarse con el (2355) 521436.
“Siempre me gustaron los perros. Son una compañía muy importante para mí. En ese momento no podía tener los míos conmigo, así que sentía que necesitaba ese contacto. Vi que en Lincoln no había muchas guarderías y decidí empezar”, contó.
El proyecto, que en sus comienzos fue compartido, hoy continúa de manera independiente bajo su conducción, con una nueva ubicación, en la calle Virgilio Tedín 971. Allí, Luisa ofrece un servicio que se diferencia por su modalidad: no utiliza caniles y apuesta por la convivencia grupal.
“El principal requisito es que los perros sean sociables, porque la idea es que interactúen, jueguen y la pasen bien. Es como llevar a un chico al jardín: vienen a divertirse, a compartir”, explicó.
Además, pide que las mascotas tengan su plan de vacunación al día y, especialmente en épocas de calor, que cuenten con protección contra pulgas y parásitos.
En cuanto a la estadía, el servicio es flexible: puede ser por días o períodos más extensos. Incluso, ha cuidado perros durante meses, en casos de dueños que viajaron o se radicaron temporalmente en otros lugares.
Con el tiempo, el emprendimiento sumó una nueva unidad de negocio: la venta de indumentaria y de accesorios para mascotas. “Empezó porque la gente venía a buscar a su perro y aprovechaba para llevarse un abrigo. Hoy también tengo ropa para gatos y algunos accesorios, y la idea es seguir ampliando”, informó.


El espacio actual, más amplio que el anterior, permite que los animales se muevan con libertad. “Ellos eligen dónde dormir, si adentro o afuera. Tengo sectores techados y espacios preparados para que estén cómodos, incluso en días de lluvia”, detalló.
Más allá del crecimiento del lugar, Luisa también reflexionó sobre lo que implica emprender. “Es un camino de constancia. No es algo que da resultados de un día para el otro. Hay altibajos, pero, si uno es disciplinado y le pone dedicación, se puede. Hay que animarse”, declaró.
Guardería Canina Lincoln funciona todos los días, adaptándose a la dinámica de sus clientes, que suelen requerir el servicio especialmente los fines de semana y los feriados. “Trabajo mucho en esos días, pero no lo siento como una carga. Me gusta lo que hago y eso se nota”, aseguró.
Con una propuesta basada en el cariño, la responsabilidad y el compromiso, Luisa continúa apostando por un proyecto que combina vocación y trabajo, y que ya forma parte del día a día de muchas familias y sus mascotas en la ciudad.
