LITERARTE. Momento de lectura y reflexión
Un día confundí a la oscuridad con la muerte. Se parecen a veces…
Se habla mucho del concepto de abrazar nuestra propia oscuridad. Pero poco de lo complejo, árido, profundo y doloroso que es llegar a hacerlo. Lo que sí está claro es lo honesto que es concretar esta acción para aquella alma que decide hacerse responsable de su propio camino, comprendiendo que todo lo que le sucede es producto de sus propias decisiones, de los límites planteados, dejando de poner en los otros el motivo de pena, desilusión o enojo.
Toda emoción actúa como alarma de lo que nos falta comprender desde el razonamiento y aceptar desde el alma… El otro “hace cosas”, pero no “me las hace” a mí.
Priorizarnos es eso, descentralizarnos, sacarnos del foco de todos, porque no lo somos.
Priorizarnos es animarnos a descubrir nuestras oscuridades, integrarlas y dejar de disociarnos, vaya coraje: comprender que el vacío no es tan grande ni la oscuridad tan intensa.
Caminar, solo eso.
Por Melisa Rodríguez.
