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Fito Páez: la vida detrás de las canciones

Hoy cumple años uno de los artistas más influyentes de la música argentina: Rodolfo Páez Ávalos, conocido por todos como Fito Páez.

Nacido en Rosario el 13 de marzo de 1963, su historia personal está profundamente entrelazada con la historia cultural y política del país.

La vida de Fito comenzó marcada por una ausencia. Su madre, Margarita Ávalos, pianista concertista, murió cuando él tenía apenas ocho meses de vida. Fue criado por su padre, Rodolfo Páez, empleado administrativo y gran amante de la música, junto con su abuela y su tía abuela. Aquella mezcla de amor familiar, sensibilidad artística y melancolía temprana marcaría profundamente el espíritu de muchas de sus futuras composiciones.

Su adolescencia transcurrió durante los años de la última dictadura militar argentina (1976-1983), una época oscura que atravesó a toda su generación. En esos años comenzó a tocar en bandas de Rosario y a desarrollar un lenguaje musical propio, en el que el piano, el rock y la poesía urbana empezaban a convivir.

El salto a la escena nacional llegó cuando se integró a la banda de Juan Carlos Baglietto, a comienzos de los años ’80, dentro del movimiento conocido como la Trova Rosarina. Poco después inició una carrera solista que terminó convirtiéndolo en uno de los grandes compositores del rock en español.

En su camino artístico fue clave su vínculo con Charly García, quien lo invitó a tocar teclados en su banda y lo acompañó en sus primeros años en Buenos Aires. Esa relación fue, además de musical, casi formativa: Fito siempre reconoció a Charly como uno de sus grandes maestros dentro del rock argentino.

En el plano personal, una de sus relaciones más recordadas fue con la cantante Fabiana Cantilo, con quien compartió una intensa etapa durante los años ’80. Más tarde, durante la década del ’90, mantuvo una relación con Cecilia Roth, con quien formó una de las parejas más populares del ambiente artístico de aquellos años.

La vida de Fito también estuvo atravesada por episodios profundamente dolorosos. En 1986, su abuela, su tía abuela y la empleada doméstica de su familia fueron asesinadas en Rosario en un hecho policial que conmocionó al país. Ese dolor quedó reflejado en el intenso álbum “Ciudad de pobres corazones”.

En su vida familiar, Fito es padre de dos hijos: Martín, fruto de su relación con Cecilia Roth, y Margarita, hija que tuvo años más tarde con la periodista Julia Mengolini. Ambos ocupan un lugar central en su vida y, de algún modo, también en su obra, en la que la familia, la memoria y el paso del tiempo aparecen con frecuencia como temas recurrentes.

Con más de cuatro décadas de carrera, discos fundamentales y canciones que forman parte del ADN cultural argentino, Fito Páez sigue siendo una voz imprescindible. Un artista que convirtió su propia vida -con sus luces y sombras- en música.

Cada 13 de marzo, el rock argentino celebra no solo el cumpleaños de un músico, sino también la historia de un creador que supo transformar la emoción, la tragedia, el amor y la memoria en canciones eternas.

Por Germán Gastón Álvarez.