Educación

Docentes rechazaron el ofrecimiento del 1,5% de suba salarial para enero que les hizo la Provincia

PARITARIAS. Las entidades gremiales bonaerenses no aceptaron el incremento para el inicio del 2026, y piden discutir una recomposición sobre noviembre y diciembre.

En medio del reiterado pedido de los trabajadores de la administración pública bonaerense, el Gobierno de Axel Kicillof recibió este martes a los docentes en el primero de los encuentros que buscarán darle inicio a la negociación salarial.

Con una oferta del 1,5% para enero, la paritaria fue rechazada por los gremios y pasó a un cuarto intermedio.

Los referentes del Frente de Unidad Docente Bonaerense (Fudb) se reunieron con autoridades del Ejecutivo provincial, pero la oferta recibida estuvo muy por debajo de lo esperado. Es que el 1,5% a cobrar en febrero no fue acompañado por una recomposición para los dos últimos meses del año pasado.

De esta manera, los sindicatos rechazaron el ofrecimiento y reclamaron negociar una nueva suba que contemple primero un retroactivo para el último bimestre. El último ascenso había sido del 5% en dos veces: en agosto (percibido en septiembre) y en octubre (que se había cobrado en noviembre). Es decir que, en esos diez meses, los trabajadores habían percibido una suba del 25,9% contra una inflación del 24,8% para el mismo período.

Sin embargo, luego de que la Legislatura aprobara la ley para que Kicillof pueda emitir deuda por U$S 3.680 millones, los gremios salieron a pedir que haya una reapertura inmediata de las negociaciones paritarias para concretar un nuevo aumento de salarios. Principalmente, apostaban por recibir una cifra que compensara la inflación de noviembre y diciembre, algo que no pasó este martes en La Plata.

Tras la reunión con docentes, la mesa de negociación seguirá con los trabajadores bajo la Ley 10.430 y los judiciales. Los tres sectores, con distinta presión, vienen exigiendo la reapertura de la mesa paritaria, ya que en noviembre había sido el último incremento recibido.

A pesar de la buena sintonía política entre la gestión de Kicillof y los sindicatos, algo que se había traducido en negociaciones por los lugares en las listas de candidatos de las elecciones, los representantes de los trabajadores llegaban a la reunión con expectativas y muchas necesidades.