Salud

Crisis en PAMI: Mario Lugones apuntó al envejecimiento de afiliados en medio de deudas y tensión con prestadores

AJUSTES. El titular de Salud vinculó las dificultades del sistema con la alta proporción de afiliados mayores de 80 años, mientras crece el conflicto con médicos, farmacias y clínicas por pagos atrasados.

En medio de un escenario crítico atravesado por deudas millonarias, recortes en ingresos médicos y tensiones con prestadores, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, generó polémica al señalar que uno de los principales problemas del PAMI radica en la edad de sus afiliados.

Durante su participación en la AmCham Summit, el funcionario afirmó que la obra social “tiene un millón de personas, más o menos, con más de 80 años, sobre los 5 millones de afiliados que hay en total”, y remarcó que eso implica “una carga muy grande” para el sistema. En la misma línea, agregó que también representan una “carga” los cerca de 6 mil afiliados que superan los 100 años: “Ya hay abuelos, hijos y nietos en PAMI”, sostuvo.

Las declaraciones se dan en un contexto de fuerte conflicto con el sector de la salud. La deuda acumulada con prestadores está generando un impacto directo en la atención: farmacias que dejan de entregar medicamentos, clínicas al borde del cierre y profesionales que amenazan con suspender la atención a afiliados si no se revierten los recortes que afectan hasta el 50% de sus ingresos.

La situación también expone tensiones internas dentro del Gobierno. Según trascendió, Lugones responsabiliza al ministro de Economía, Luis Caputo, por la falta de fondos y reclama una inyección de hasta 1.000 millones de dólares para normalizar el funcionamiento del organismo.

Sin embargo, el propio Lugones dejó entrever que no tiene control directo sobre los pagos adeudados. Consultado al respecto, se limitó a señalar: “Me dijeron que estaban pagando”, evidenciando que las decisiones pasan por otras áreas del gabinete.

De acuerdo a informes del sector farmacéutico, los pagos que comenzaron a liberarse corresponden a períodos atrasados, como la segunda quincena de enero y parte de febrero. Desde el Colegio de Farmacéuticos de La Plata indicaron que, si bien recientemente se cancelaron algunos montos, la situación sigue siendo delicada.

“No alcanza, porque en pocos días vuelven a vencerse otros pagos. Lo que necesitamos es que se achiquen las deudas para poder comprar stock y atender a los afiliados”, explicaron desde la entidad. Actualmente, las farmacias arrastran un atraso de cuatro pagos, lo que dificulta la reposición de medicamentos y la continuidad del servicio.

En este contexto, la crisis del PAMI se profundiza y pone en debate tanto el financiamiento del sistema como las prioridades de la política sanitaria, en un escenario donde millones de jubilados dependen de la obra social para acceder a tratamientos esenciales.