Créditos del Banco Nación a funcionarios: montos muy por encima del promedio generan interrogantes
NACIONALES. Aunque el Gobierno asegura que fueron otorgados en condiciones normales, varios préstamos superan ampliamente los valores habituales del mercado.
El otorgamiento de créditos hipotecarios del Banco Nación a funcionarios nacionales ha vuelto a quedar en el centro de la escena, luego de que se conocieran datos que denotan que varios de esos préstamos se ubicaron muy por encima del promedio otorgado al público general.
Desde el Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la operatoria y aseguró que “no tuvieron ninguna ventaja sobre el resto”, y que “no hay nada de ilegal ni mucho menos de inmoral”. Sin embargo, el análisis de datos oficiales y registros públicos abre interrogantes acerca de la magnitud de los créditos otorgados.
De acuerdo con información del Banco Central, el monto promedio de los créditos hipotecarios otorgados durante el primer semestre del 2025 fue de aproximadamente $101 millones. No obstante, varios funcionarios accedieron a financiamientos que multiplican esa cifra entre tres y cuatro veces.
Uno de los casos más destacados es el de Felipe Núñez, asesor del ministerio de Economía y director del Bice, quien recibió un crédito de $373 millones en febrero de 2025. Si bien el monto se actualizaría posteriormente por el sistema UVA, la cifra inicial ya representaba casi cuatro veces el promedio.
En una situación similar se encuentra Federico Furiase, actual secretario de Finanzas, quien obtuvo un préstamo de $367 millones en agosto de 2025, también muy por encima de los valores habituales. Aun considerando una suba en los montos promedio durante el segundo semestre, su crédito seguiría siendo aproximadamente tres veces mayor.
El director del Banco Central, Pedro Inchauspe, accedió a un crédito aún más elevado: $510 millones en diciembre de 2025, lo que lo ubica entre los casos más altos. En tanto, Leandro Massaccesi, exjefe de Gabinete del ministerio de Capital Humano, recibió un préstamo de $401 millones.
En contraste, algunos funcionarios presentan montos más cercanos al promedio, como Juan Pablo Carreira, quien obtuvo un crédito de $112 millones, en línea con los valores generales.
La tendencia se repite en otros casos dentro del oficialismo. Funcionarios y legisladores como Felipe Berón, Santiago Santurio Rodríguez y Mariano Campero también accedieron a créditos que triplican o superan ampliamente el promedio del sistema.
En términos generales, entre los veinticuatro funcionarios y dirigentes oficialistas señalados, el promedio de deuda actual ronda los $272 millones por persona, aproximadamente el doble del promedio general incluso considerando estimaciones más favorables.
Si bien estos datos no implican por sí mismos una irregularidad, ya que el acceso al crédito depende también de los ingresos y de la capacidad de pago de cada solicitante, sí ponen en discusión la afirmación oficial de que se trata de operaciones completamente ordinarias.
El tema, que ya genera repercusiones políticas, podría tener derivaciones judiciales, marco en el cual se analizará si existieron o no condiciones preferenciales en el otorgamiento de estos créditos por parte del Banco Nación.
