Avanza el ajuste en el INTA: cierran agencias de extensión y crece la preocupación en Buenos Aires
CRISIS. El Gobierno nacional decidió suprimir 14 Agencias de Extensión Rural, 11 de ellas en territorio bonaerense. Desde la Provincia cuestionaron la medida.
En el marco del plan de ajuste impulsado por el Gobierno de Javier Milei, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) atraviesa una nueva etapa de recortes que ahora impacta directamente en su red territorial.
Luego de que el Congreso frenara la intención inicial de cerrar el organismo, la administración nacional avanzó con despidos y el cierre de distintas dependencias. En esta oportunidad, la medida alcanzó a las Agencias de Extensión Rural (AER), fundamentales para el vínculo entre el INTA y los productores.
El Consejo Directivo del organismo resolvió suprimir un total de 14 agencias en todo el país, bajo el argumento de una “adecuación y fortalecimiento de los recursos humanos”. Sin embargo, la decisión generó incertidumbre entre trabajadores y comunidades rurales.
La provincia de Buenos Aires es la más afectada por el recorte, ya que 11 de las agencias cerradas se encuentran en su territorio. Entre ellas figuran las de Vedia y Rojas (región Buenos Aires Norte) y las de Laprida, Lamadrid, Benito Juárez, Lobería, Otamendi, Necochea, Balcarce, Mayor Buratovich y Saladillo, en el sur provincial.
Con este nuevo ajuste, Buenos Aires ya perdió más de la mitad de las Agencias de Extensión Rural que supo tener, a lo que se suma el cierre previo del Centro Regional INTA AMBA, que contaba con nueve dependencias.
Desde el gobierno bonaerense, el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez, cuestionó duramente la medida. “Es otra demostración de que no les importa la investigación y la extensión, y mucho menos la producción y el trabajo”, afirmó, y agregó: “Sigue el desguace del INTA”.
Las agencias de extensión cumplen un rol clave en el acompañamiento técnico a productores, el desarrollo rural y la transferencia de conocimiento. Por eso, el cierre de estas dependencias genera preocupación en distintos sectores, que advierten sobre el impacto que podría tener en las economías regionales.
