Atilra descubrió una placa conmemorativa, a 50 años del último golpe de Estado
MEMORIA. El gremio de los trabajadores lácteos llevó adelante un acto, en su sede, que contó con el acompañamiento de afiliados, y representantes de diversos espacios políticos y sociales de la comunidad.
Esta tarde, en la sede que el sindicato Atilra tiene en la esquina de las calles Pueyrredón y Rawson, se llevó a cabo el descubrimiento de una placa con el simbólico pañuelo de las Madres de Plaza de Mayo, al cumplirse 50 años del inicio de la última dictadura militar.
Un importante grupo de afiliados al gremio, representantes de espacios políticos, miembros de agrupaciones sociales y vecinos participaron del acto.
En ese marco, el titular de la seccional Junín de la entidad gremial, Luciano Asad, manifestó: “Esto es una deuda que nosotros teníamos con nuestra gestión, de posicionarnos claramente dentro del campo nacional y popular, como nuestro sindicato”.
“Para conmemorar los 50 años del golpe militar, eclesiástico y empresarial, que sufrieron nuestra sociedad completa y nuestros 30.000 compañeros desaparecidos, puntualmente quiero dejar bien claro que nosotros tenemos un par de conceptos que debemos manifestar cotidianamente. En primer lugar, cuidar a nuestro Gobernador. Y la libertad de Cristina es urgente para el conjunto de la sociedad, de los trabajadores y de la gente que busca una real justicia, para que el entramado en que nosotros estamos parados también esté más sano”, agregó.

En otro pasaje de su alocución, Asad resaltó: “Queremos dejar claro, también, que tenemos mucha claridad sobre la derecha sionista nefasta que viene, desde 50 años antes, intentando desestabilizar un país con extractivismo, y con golpes judiciales y mediáticos, hasta hoy, y manifestar que nosotros tenemos plena consciencia de que la reforma laboral es parte del proceso editorial de hace 50 años, y se está plasmando hoy con un Gobierno que no necesitó las armas, pero tuvo un aparato judicial y mediático a disposición”.
Por último, Asad enfatizó: “Nosotros no perdonamos, no olvidamos, no nos reconciliamos. Son 30.000, ocho son linqueños y ocho también son trabajadores lecheros. Desde Atilra, el posicionamiento es claro. Por eso descubrimos este pañuelo, en la sede de nuestra seccional en Lincoln, donde tenemos nuestra base territorial, para dejarle claro a toda la sociedad que Atilra no olvida, no perdona, no se reconcilia. Sostiene que son 30.000. Y, si quieren la verdad completa, que digan dónde están”.
