Amica Chips Stings Mantova contó con la destacada actuación de Benjamín Pettovello
BÁSQUET. En un emocionante encuentro que mantuvo al público expectante hasta el último momento, el equipo en el que juega el juvenil linqueño realizó una remontada épica contra Pallacanestro Nervianese y le ganó 83 a 81. Fue en el inicio de los play-offs de la Serie B Interregionale.
El Amica Chips Stings Mantova inició su camino en los play-off de la Serie B Interregionale de básquetbol italiano con una vibrante victoria. En el “Tea Arena”, que tuvo un lleno total y un ambiente electrizante, los dirigidos por Pablo Romero le ganaron a Pallacanestro Nervianese por 83 a 81 en el primer partido de los octavos de final, tomando así la delantera en la serie.
La noche fue especial desde el pitido inicial, marcada por el respeto del himno nacional italiano y un minuto de silencio en memoria de Alex Zanardi. La ovación cerrada del “Tea Arena” para Lorenzo Ziviani, presente en el banquillo tras una operación de mandíbula, demostró la unión del equipo y su afición. Los cánticos y los tambores, incluso de la hinchada visitante, crearon una atmósfera de play-off inigualable.
Los Stings comenzaron con un triple de Barbieri y una sólida defensa, lo que les permitió una racha de 7 a 2, liderada por Bortolotto. Nervianese respondió con Bonavida, pero el capitán Christian Boudet se erigió en protagonista con jugadas potentes y técnicas. El primer cuarto se cerró con un ajustado 17 a 17.
En el segundo, Nervianese aceleró el ritmo y mostró mayor efectividad, llegando a conseguir una ventaja de dos dígitos. Mantova sufrió, pero se mantuvo a flote gracias a los triples de Barbieri y la inyección de energía del exjugador de El Linqueño, Benjamín Pettovello, quien fue clave para que su equipo no se despegara demasiado en el marcador y se fuera al descanso con Nervianese dominando 44 a 33.
Tras el paso por vestuarios, los Stings mostraron una notable mejoría. Aguirrezabala abrió con un triple, seguido por una asistencia de Boudet a Bortolotto. Con el capitán en el banco por acumulación de faltas, Patrizio Verri tomó el protagonismo con un bloqueo a Bonavida y canastas cruciales que acercaron a Mantova a 57 a 58, dándole un giro al partido.
El último cuarto fue de locura pura. Barbieri selló la ventaja con dos triples, Peralta aportó desde larga distancia y el “Tea Arena” estalló de júbilo. Sin embargo, Nervianese no bajó los brazos y Bonavida empató el marcador 81 a 81 a falta de 7 segundos. En la última posesión, Boudet asumió la responsabilidad, penetró, forzó una falta y anotó una canasta decisiva para el 83 a 81, desatando la euforia en el pabellón.
Los Stings se colocaron 1 a 0 en la serie, y ahora afrontarán el segundo partido como visitantes con entusiasmo y confianza, sabiendo que jugarán otra batalla y necesitarán el apoyo incondicional de su afición, incluso fuera de casa.
