A once años del Ni Una Menos: una lucha vigente frente a la violencia machista
NACIONALES. Este 3 de junio se cumplirá el undécimo aniversario de la histórica movilización que marcó un antes y un después en Argentina. Los femicidios, las violencias por motivos de género y el reclamo de políticas públicas siguen convocando a miles de personas en todo el país.
El 3 de junio de 2015, miles de personas salieron a las calles con una consigna que se convertiría en un grito colectivo: “Ni Una Menos”. Aquel día, la sociedad argentina les dijo “Basta” a los femicidios, y todas las formas de violencia ejercidas contra mujeres y diversidades. Once años después, la demanda sigue vigente.
Según un informe elaborado por el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”, en conjunto con la Universidad Nacional del Delta, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina: 3.144 femicidios directos y vinculados; 46 transfemicidios y travesticidios; y 15 casos de instigación al suicidio. La cifra refleja una realidad alarmante: en estos once años hubo un femicidio cada 31 horas.
A estos datos se suman los intentos de femicidios. De acuerdo con el Observatorio de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMALá), por cada asesinato perpetrado se reportaron dos intentos de femicidios, una estadística que expone la magnitud de la violencia que atraviesa a mujeres y diversidades en todo el país.
Los números también muestran patrones que se repiten: el 85% de los agresores pertenecían al círculo íntimo o eran conocidos de las víctimas; el 63% de los crímenes ocurrieron en la vivienda de la víctima o compartida con el agresor; y al menos 2.714 niñas, niños y adolescentes quedaron huérfanos a consecuencia de los femicidios.
El movimiento Ni Una Menos nació tras el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años asesinada en la ciudad santafesina de Rufino. Su caso conmocionó al país y se convirtió en el detonante de una movilización sin precedentes que logró instalar la violencia de género en el centro de la agenda pública.
A lo largo de estos años, la lucha feminista impulsó importantes conquistas, como la sanción de la Ley “Micaela”, el fortalecimiento de la línea 144, y la ampliación de derechos sexuales y reproductivos. Sin embargo, las organizaciones continúan advirtiendo sobre la persistencia de la violencia machista y reclaman mayores recursos para la prevención, la asistencia y la protección de las víctimas.
En este contexto, este miércoles 3 de junio volverán a realizarse movilizaciones en todo el país bajo la consigna “Ni Una Menos. Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”. La convocatoria central será frente al Congreso de la nación, pero tendrá réplicas en provincias y Municipios de todo el territorio argentino. Porque los números siguen siendo alarmantes. Porque, detrás de cada estadística, hay una vida arrebatada, una familia atravesada por el dolor y una sociedad que no puede acostumbrarse. Porque la violencia machista sigue siendo una emergencia.
Este miércoles, el colectivo de mujeres y disidencias volverá a salir a la calle. Para exigir justicia, para defender los derechos conquistados, para reclamar políticas públicas eficaces y para volver a decir con la misma fuerza que hace once años: “Nos queremos vivas, libres y sin miedo”.
